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limpiador multiusos casero homemade all-purpose cleaner

cómo hacer un limpiador multiusos casero Fácil y Económico

Descubre el secreto mejor guardado de la limpieza casera. Te enseño a preparar un limpiador multiusos casero infalible con bicarbonato, friegaplatos y pasta de dientes. Rápido, baratísimo y con un poder desengrasante que te dejará alucinada. ¡Entra ya y transforma tu rutina de limpieza hoy mismo!

Hoy vas a descubrir un secreto que a mí me cambió la rutina por completo. Es una de esas mezclas caseras que, cuando la pruebas por primera vez, piensas ¿cómo has podido vivir sin ella hasta ahora? Vamos a preparar un limpiador multiusos casero que es una auténtica maravilla por lo fácil que es y lo bien que funciona. Solo necesitas tres ingredientes básicos que casi seguro tienes ahora mismo en tu cocina y en tu cuarto de baño.

Hablo del bicarbonato de sodio, el jabón lavavajillas líquido de toda la vida y la pasta de dientes. Sí, has leído perfectamente, pasta de dientes de la que usas cada mañana. Cuando veas lo que esta combinación tan curiosa es capaz de hacer con la grasa incrustada de la cocina, la cal rebelde del baño y las manchas más difíciles de las superficies, vas a querer ponerte a limpiar cada rincón de inmediato.

Limpiador multiusos casero

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Por qué este limpiador multiusos casero va a revolucionar tu rutina de limpieza.

A mí me encanta que las cosas funcionen rápido y que den buen resultado a la primera. No tengo tiempo que perder en mi día a día y sé perfectamente que a ti te pasa lo mismo. Cuando nos entra el subidón de energía y decidimos ponernos a limpiar, lo que buscamos es ver resultados inmediatos, que las encimeras brillen y sentir esa satisfacción tan bonita de ver la casa impecable sin haber sufrido en el intento.

Este limpiador casero te da exactamente eso desde la primera pasada. Puedes ir olvidándote de frotar durante horas hasta dejarte la muñeca dolorida en la cocina o en la ducha. La magia de este limpiador multiusos casero tan especial, reside en la forma tan maravillosa en la que se complementan sus tres ingredientes básicos.

Es una combinación perfecta donde cada elemento cubre las carencias del otro, atacando la suciedad desde diferentes frentes a la vez. Además de ser una opción increíblemente potente, es una alternativa fantástica si buscas opciones más sostenibles, respetuosas y baratas para gestionar las tareas del hogar sin llenar tu vida de químicos agresivos.

La santísima trinidad de la limpieza casera.

Para entender bien por qué esta mezcla es tan eficaz, viene genial desgranar qué hace cada uno de sus componentes por separado.

El bicarbonato de sodio es el rey indiscutible cuando hablamos de trucos de limpieza para el hogar. Es un polvo muy fino que actúa como un abrasivo suave con las superficies. Esto significa que es capaz de arrastrar la suciedad acumulada y las manchas más pegadas sin rayar los materiales delicados, como puede ser el cristal de la vitrocerámica o el acero inoxidable de los electrodomésticos. Además de esto, el bicarbonato destaca por ser un neutralizador de olores espectacular y tiene propiedades alcalinas naturales que ayudan a descomponer la grasa orgánica con una facilidad que te va a sorprender gratamente.

El friegaplatos líquido es el encargado de romper la tensión superficial del agua y atrapar la grasa pesada de la cocina. Su poder tensioactivo hace que el aceite y la mugre se emulsionen, de forma que se mezclen con el agua para que podamos retirarlos con una simple bayeta húmeda.

La pasta de dientes o dentífrico aporta el toque definitivo al limpiador multiusos casero. El dentífrico está diseñado para eliminar la placa bacteriana y las manchas superficiales de nuestros dientes sin dañar el esmalte dental. Para lograr este objetivo, contiene agentes pulidores y compuestos limpiadores muy finos. Cuando aplicamos esta propiedad a la limpieza de las cosas de casa, nos encontramos con un abrillantador de metales y griferías que no tiene rival en el mercado.

Cómo preparar tu limpiador multiusos casero paso a paso.

Hacer este limpiador te va a llevar menos de cinco minutos reales en tu cocina. Es un proceso muy sencillo, resulta muy agradable de preparar y vas a ver cómo enseguida toma una textura cremosa que da mucho gusto aplicar por las superficies.

Aprende a preparar un limpiador multiusos caero económico y muy eficaz para eliminar grasa, cal y suciedad difícil de cualquier superficie de tu hogar.

Tiempo total: 5 minutos

Añadir el Friegaplatos.

Introduce jabón en el bol limpio que hayas elegido.

Incorporar el bicarbonato y la pasta de dientes.

Añade el bicarbonato y la pasta de dientes directamentes sobre el jabón. Es preferible que la pasta de dientes.

Mezclar con energía.

Remueve todos los ingredientes con la espátula de manera constante. Al principio, parecerá que no se quiere integrar el polvo con los líquidos, pero poco a poco verás cómo se forma una pasta homogénea y densa con una textura muy cremosa. Si notas que te queda demasiado seca, añade unas pocas gotitas de agua tibia y sigue removiendo hasta lograr la consistencia adecuada.

Envasar y almacenar.

Pasa la mezcla final a tu tarro de cristal hermético con la ayuda de la espátula para no desperdiciar nada. Ciérralo bien para evitar que el aire termine resecando el producto y guárdalo en un lugar fresco de la casa.

Herramientas:

  • Un bol o cuenco mediano para realizar la mezcla con comodidad.
  • Una cuchara o espátula para remover con facilidad.
  • Un tarro de cristal con tapa hermética para asegurar su conservación.

Materiales: 1/2 taza de bicarbonato de sodio. 1/2 taza de jabón lavavajillas líquido. 1 cucharadas soperas de pasta de dientes.

Puedes verlo en Youtube y, si quieres, suscribete al canal, es gratis ^^. TIENE SUBTITULOS.

Aplicaciones prácticas: ¿dónde puedes usar este limpiador multiusos casero?

Lo mejor de esta pasta limpiadora que acabamos de crear es que es increíblemente versátil para el día a día. Cuando la tengas lista en tus manos te van a entrar ganas de empezar a probarla por todos los rincones de la casa, porque los resultados se ven al instante.

Es una de las sensaciones más satisfactorias del mundo ver cómo la suciedad acumulada desaparece en un momento sin apenas esfuerzo. Vamos a hacer un recorrido detallado por tu hogar para ver exactamente dónde y cómo puedes sacarle el máximo partido a tu nueva creación casera.

En la cocina: adiós definitivo a la grasa incrustada.

La cocina es una de las zonas de la casa donde más grasa pesada y suciedad difícil se acumula diariamente por razones obvias. Cocinar platos ricos para la familia, o experimentar con recetas nuevas es maravilloso, pero la limpieza posterior de las superficies puede dar una pereza tremenda.

Con este limpiador casero verás que la película de grasa adherida desaparecerá en un abrir y cerrar de ojos. La vitrocerámica o la placa de inducción suelen sufrir mucho con los derrames de comida que se queman por el calor y se quedan pegados con fuerza. Para dejar tu placa reluciente solo tienes que coger una pequeña cantidad de la pasta cremosa con una esponja suave o una bayeta de microfibra humedecida previamente.

Extiende el producto por toda la superficie haciendo movimientos circulares suaves, insistiendo con paciencia en las zonas donde veas esos cercos quemados tan feos. Deja actuar la mezcla durante unos diez minutos para que los ingredientes ablanden los restos secos. Pasado ese tiempo, retira el producto con una bayeta húmeda dando varias pasadas limpias para eliminar cualquier residuo de bicarbonato que pueda quedar suelto.

Verás que te queda un brillo espejo espectacular sin necesidad de usar la rasqueta metálica que, a veces, da miedo por si raya el cristal.

El fregadero de acero inoxidable es otro lugar idóneo para lucir este limpiador casero. Con el paso de los días este material va perdiendo su brillo original debido a la cal del agua y a los restos de comida diarios. Aplica la pasta cremosa por todo el fregadero, frota suavemente prestando especial atención a la zona del desagüe y alrededor del grifo donde se acumula más suciedad, y luego aclara con abundante agua templada. Seca la superficie inmediatamente con un paño suave para potenciar el brillo del metal y te vas a quedar sorprendida cuando veas cómo refleja la luz de la cocina.

El horno es otro gran enemigo de la limpieza del hogar que a todas nos cuesta afrontar. Si tienes la puerta del horno llena de esa grasa marrón y requemada que parece imposible de quitar con productos normales, extiende una capa generosa de este limpiador multiusos por todo el cristal interior. Deja reposar la mezcla durante un par de horas largas para que los componentes ablanden la grasa por completo de forma natural. Después, frota con un estropajo que no raye las superficies y retira la suciedad con un paño húmedo. La grasa sale de forma muy fluida y sin tener que dejarte las manos frotando.

En el cuarto de baño: griferías brillantes y juntas impolutas.

El baño es otro de los lugares de la casa donde este limpiador despliega todo su potencial desinfectante y estético. Aquí el principal problema suele ser la acumulación molesta de cal del agua corriente, los restos de geles de ducha y el moho oscuro que se va formando en las juntas, debido a la humedad constante de los baños sin ventilación directa.

Para las griferías de metal, la pasta de dientes que lleva nuestra el limpiador multiusos casero va a hacer milagros. Aplica un poco del limpiador sobre los grifos del lavabo, de la bañera o del bidé de forma homogénea. Frota suavemente con un paño húmedo y luego aclara con agua limpia.

La pasta de dientes pulirá las micro-rayaduras superficiales del metal y eliminará los depósitos blanquecinos de cal, dejando un acabado brillante y pulido que, además, durará mucho más tiempo limpio gracias al efecto protector del jabón lavavajillas.

Las mamparas de ducha que siempre acumulan esas molestas gotitas blancas de cal que afean tanto el aspecto general del baño también se benefician enormemente de este truco casero.

Extiende la mezcla con una esponja húmeda por todo el cristal templado, frota con suavidad haciendo círculos y aclara usando la propia alcachofa de la ducha con agua tibia. Luego puedes pasar un limpiacristales de goma para secar la superficie y vas a alucinar con la transparencia que consigues en un momento.

Las juntas de los azulejos tanto del suelo como de las paredes de la ducha suelen volverse grises o negras por la humedad del ambiente. Coge un cepillo de dientes viejo que ya no uses para tu higiene personal, imprégnalo bien con la pasta limpiadora que hemos preparado y frota las juntas con energía siguiendo las líneas del azulejo.

Deja reposar la mezcla durante unos quince minutos, para que el bicarbonato y el efecto blanqueador de la pasta dental actúen sobre el cemento de la junta, y luego aclara con agua. Tus azulejos parecerán recién puestos y el baño olerá de maravilla.

Otros usos sorprendentes en el resto de la casa.

Más allá de los espacios habituales como la cocina y el baño, este limpiador multiusos casero te puede sacar de más de un apuro en situaciones cotidianas de la casa que, a veces, resultan muy molestas de resolver.

Piensa por ejemplo en las zapatillas de deporte que tienen la suela de goma blanca. Todas tenemos ese par de zapatillas favoritas que nos ponemos para todo porque son comodísimas, pero cuyas suelas se vuelven grises o amarillentas con el roce diario del asfalto. Aplica un poco de nuestra pasta limpiadora en la goma blanca con un cepillo de dientes viejo, frota bien insistiendo en los roces más oscuros y limpia el exceso con un trapo húmedo. Quedarán tan blancas que parecerá que las acabas de comprar en la tienda.

Las marcas de dedos grasientos y las rozaduras oscuras en los interruptores de la luz y en los marcos de las puertas de paso también desaparecen en un segundo con este sistema. Pon una pizca mínima de la mezcla en una bayeta de microfibra apenas humedecida y pásala con cuidado por estas zonas con cuidado de no empapar los mecanismos eléctricos. Quedarán impecables.

Secretos de conservación y almacenamiento óptimo.

Al tratarse de un producto totalmente casero que preparamos nosotras mismas con ingredientes comunes y que no contiene conservantes químicos artificiales ni estabilizantes de laboratorio, es súper importante prestar un poquito de atención a la manera en que lo guardamos en casa para que mantenga todas sus propiedades limpiadoras intactas con el paso de las semanas.

El contenedor ideal para esta mezcla cremosa es un tarro de cristal que tenga un cierre hermético de calidad. El cristal es un material inerte que no reacciona con los ingredientes de la mezcla, y ayuda a mantener la humedad interna adecuada dentro del frasco cerrado.

El mayor peligro que tiene este limpiador multiusos casero es que se reseque por completo debido al contacto continuo con el aire. El bicarbonato de sodio tiende a absorber la humedad del ambiente con mucha facilidad y, si el bote se queda mal cerrado o la tapa no ajusta bien, la mezcla se convertirá en un bloque duro imposible de untar en la esponja.

Si por un descuido te ocurre esto en casa no tienes que tirar el producto a la basura bajo ningún concepto. Simplemente, añade una cucharadita de agua tibia o un chorrito extra de jabón friegaplatos líquido al tarro y remueve bien con un cuchillo o una cuchara hasta que veas que vuelve a recuperar su textura cremosa y untuosa original.

Guardar el tarro en un armario cerrado de la cocina o del baño, es lo ideal para protegerlo de la luz directa del sol y de las fuentes de calor como los radiadores. En estas condiciones óptimas de almacenamiento esta pasta limpiadora puede aguantar perfectamente entre dos y tres meses, sin perder nada de su tremenda eficacia contra la grasa y la cal.

Consejos de seguridad y superficies que debes evitar.

Aunque estamos ante un limpiador multiusos casero formidable que destaca por ser seguro para el hogar y estar muy alejado de la toxicidad evidente de los productos industriales tradicionales del supermercado, es fundamental aplicar el sentido común y saber elegir bien dónde lo aplicamos.

No todas las superficies de nuestra casa toleran los mismos componentes químicos ni la misma fricción física. El bicarbonato actúa como un abrasivo ligero debido a sus pequeños cristales y hay ciertos materiales nobles, o muy delicados, que podrían sufrir daños estéticos si frotamos con demasiada energía sobre ellos.

Superficies delicadas que requieren precaución.

El primer material con el que debes tener cuidado en casa es la madera natural, especialmente si se trata de muebles que no están perfectamente sellados o barnizados con productos protectores. La madera es un material vivo y poroso que absorbe los líquidos con mucha rapidez.

El bicarbonato tiene un pH alcalino elevado que podría alterar el color natural de la madera o dejar unos cercos blanquecinos muy complicados de eliminar si llega a penetrar en las fibras internas del mueble. Para tus muebles de madera es mucho mejor optar por limpiadores específicos a base de aceites nutritivos, o soluciones muy diluidas que no alteren su estructura natural.

Las pantallas de los dispositivos electrónicos que tenemos por casa, como el televisor del salón, el ordenador portátil o el teléfono móvil están totalmente prohibidas para este limpiador casero.

Estas pantallas modernas cuentan con recubrimientos especiales de fábrica para evitar los reflejos de la luz y las manchas de grasa de los dedos que se destruirían por completo con la mínima fricción del bicarbonato, o con los componentes limpiadores de la pasta de dientes. Para limpiar estas pantallas utiliza siempre una gamuza de microfibra completamente seca, o diseñada específicamente para tecnología.

Las superficies de piedra natural porosa como el mármol de algunas encimeras, o el granito antiguo, también deben vigilarse de cerca. Aunque esta mezcla no contiene ácidos agresivos como el vinagre o el limón y, por lo tanto, no va a corroer la piedra de forma inmediata, el uso continuado de un abrasivo fino como el bicarbonato podría ir matando el brillo pulido tan característico de estas superficies con el paso del tiempo.

Si decides usarla en mármol hazlo de forma muy esporádica, sin ejercer demasiada presión al frotar y aclarando la zona de inmediato con abundante agua limpia, para que no queden restos secándose sobre la piedra. Siempre que tengas dudas sobre si un material va a aguantar bien el limpiador multiusos casero puedes hacer una pequeña prueba de control en una zona oculta que no se vea a simple vista, para comprobar cómo responde antes de aplicarlo por toda la superficie.

Preguntas frecuentes sobre el limpiador multiusos casero.

¿Puedo sustituir la pasta de dientes por otra cosa si no tengo en casa ahora mismo?

Puedes omitir la pasta de dientes de la receta si te urge limpiar algo y usar la mezcla de bicarbonato de sodio con el jabón friegaplatos líquido. Conseguirás una pasta desengrasante estupenda que funcionará muy bien para eliminar la suciedad general de la cocina.
Sin embargo, debes tener en cuenta que perderás ese poder pulidor tan fantástico que aporta el dentífrico para las griferías metálicas y las superficies brillantes de la casa. En cuanto tengas oportunidad te recomiendo comprar un tubo económico de pasta blanca para probar la fórmula completa, porque se nota mucho la diferencia en el acabado final.

¿Se puede añadir vinagre de limpieza a esta mezcla para hacerla más potente contra la cal?

No debes añadir vinagre a esta mezcla bajo ningún concepto, porque conseguirías el efecto contrario al que buscas. Existe una creencia muy extendida en los remedios caseros de internet de que mezclar bicarbonato con vinagre es la solución definitiva para todo por la reacción efervescente tan vistosa que producen al juntarse.
La realidades que el bicarbonato es una base alcalina y el vinagre es un ácido, por lo que al mezclarse en el mismo recipiente se neutralizan mutuamente de forma inmediata. Si quieres usar el vinagre aprovecha su poder usándolo de forma independiente como un aclarado final para dar brillo, pero nunca los juntes dentro del mismo tarro de cristal.

¿Es seguro utilizar este limpiador multiusos casero si tengo mascotas correteando por la casa?

Es un limpiador completamente seguro para los hogares con animales de compañía. Al no contener compuestos volátiles peligrosos como el amoníaco, la lejía industrial ni perfumes sintéticos agresivos, tus perros o gatos no correrán ningún riesgo por respirar el ambiente de las habitaciones mientras realizas las tareas de limpieza.
Lo único que debes vigilar por precaución es que tus mascotas no pisen ni laman las zonas donde acabas de aplicar la pasta cremosa antes de que hayas procedido a su aclarado definitivo con agua. El sabor concentrado del jabón lavavajillas y el bicarbonato les resultaría muy desagradable y podría causarles un ligero malestar estomacal, aunque no se trate de un producto tóxico ni venenoso para ellos.

¿Puedo usar las pastillas del lavavajillas automático machacadas si no tengo jabón líquido a mano?

No es una buena idea sustituir el jabón de platos manual por las pastillas del lavavajillas automático machacadas en esta receta. Las pastillas de la máquina están formuladas con compuestos químicos bastante más agresivos y concentrados porque están pensadas para disolverse en grandes cantidades de agua a temperaturas muy elevadas dentro del aparato.
Si manipulas ese polvo concentrado con las manos para limpiar superficies de forma directa puedes sufrir irritaciones en la piel de las manos y corres el riesgo de dañar los materiales de tu cocina, al ser una mezcla excesivamente fuerte para el uso diario manual.

¿Sirve esta pasta limpiadora para dejar impecables los cristales de las ventanas y los espejos grandes?

No te recomiendo utilizar esta pasta cremosa para la limpieza de cristales grandes, ni para los espejos del cuarto de baño. Al ser un producto denso que contiene partículas sólidas de bicarbonato, te costaría muchísimo trabajo retirar todo el producto por completo de una superficie tan transparente sin dejar rastros blanquecinos o una especie de neblina opaca al secarse el cristal.
Para las ventanas y los espejos grandes de la casa es infinitamente mejor emplear un limpiacristales ligero tradicional, o una solución casera muy fluida basada en agua templada con un chorrito de alcohol de quemar aplicada con un paño que no suelte pelusas.

Comparativa entre el limpiador multiusos casero y los productos comerciales industriales.

A veces, nos cuesta un poco dar el paso definitivo hacia los hábitos de consumo sostenibles porque pensamos que los productos comerciales del supermercado van a ser mucho más eficaces por el simple hecho de llevar una marca conocida detrás.

Para que puedas valorar los beneficios de esta alternativa casera de forma clara te detallo a continuación las diferencias principales en los aspectos que más nos importan en el día a día.

El coste económico de nuestro limpiador multiusos casero es bajo debido a que los ingredientes se compran en grandes cantidades por muy pocos céntimos el tarro, mientras que los limpiadores comerciales suponen un gasto continuo de varios euros por cada bote que compramos en el supermercado.

El impacto ambiental es mínimo, porque reutilizamos el mismo tarro de cristal una y otra vez evitando generar residuos plásticos innecesarios, al contrario que los productos industriales que nos obligan a desechar botes de plástico de un solo uso de forma constante, aumentando la basura del hogar.

La versatilidad de la mezcla de bicarbonato, lavavajillas y pasta de dientes es altísima al permitirnos limpiar la cocina, los baños, las juntas y hasta el calzado con un solo producto, frente a la limitación de los botes comerciales que suelen estar diseñados para una única tarea, obligándonos a llenar el armario de envases diferentes.

El almacenamiento se simplifica por completo en casa al necesitar únicamente un pequeño espacio para nuestro tarro de cristal hermético, liberando todo ese espacio del mueble que antes ocupaban decenas de botes de diferentes formas que resultaban molestos de organizar.

A veces, nos dejamos llevar por la prisa diaria y compramos lo primero que vemos por los pasillos de la tienda por pura inercia, pero te aseguro que cuando experimentas la satisfacción tan bonita de preparar tus propias soluciones de limpieza con cosas que ya tienes en casa, se produce un cambio muy positivo en la rutina.

Es una forma estupenda de simplificar las tareas domésticas, ahorrar dinero de forma inteligente y cuidar de la salud de las personas que viven contigo en el día a día.

Te animo de todo corazón a que aproveches un ratito libre hoy mismo para ir a la cocina a buscar ese bote de bicarbonato, que seguro tienes guardado en la despensa, cojas el jabón de los platos y vayas al baño a por la pasta de dientes. Te va a llevar solo cinco minutos preparar la mezcla en un cuenco pequeño y empezar a probar su eficacia en el fregadero, o en los grifos del baño, para ver los resultados con tus propios ojos. Te vas a quedar muy sorprendida de lo bien que funciona desde el primer momento.

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